Yo estoy en contra de la violencia
de género. Yo detesto la violencia contra la mujer. Yo, al mismo tiempo,
repudio a todos aquellos partidarios del machismo que defienden a los hombres
que maltratan, golpean y matan a sus mujeres. Hace poco, una dirigente peronista llamada Laura Sirera, perteneciente al Frente de Todos, fue asesinada por su pareja. Y me doy cuenta que tanto en el
kirchnerismo como en el peronismo en general, hay ciertos machirulos que
justifican la violencia contra la mujer, además de votar en contra de
cuestiones como el aborto, divorcio, matrimonio igualitario, etc… Los machirulos del kirchnerismo que justifican los femicidios contra las mujeres (incluso) de su mismo espacio, tendrían que ser expulsados de esta alianza política, porque saben que el 90% de los miembros del Frente de Todos, rechazan la violencia contra las mujeres. Pero bueno, lamentablemente, hasta en los partidos políticos hay machistas. Por eso, yo soy una persona apolítica, apartidaria e independiente.
¡No más violencia
machista! ¡No más violencia patriarcal! ¡No más crímenes contra las mujeres!
Prisión para todos los hombres que maltratan y matan mujeres YA.
Los hombres que
maltratan, golpean y matan a sus mujeres (o cualquier mujer), lo hacen porque
son misóginos y las odian.
Ni un solo femicidio
más. No a los grupos ni movimientos masculinistas que niegan los
derechos de las mujeres y justifican la violencia machista. Ellos no merecen
ningún apoyo. Machirulos y delincuentes, hasta acá llegaron. Deténganse!!
No a las posturas ni
pensamientos que proponen Agustín Laje, Nicolás Márquez, y todos sus compañeros; que no son escritores ni politólogos (sino mercenarios del imperialismo infiltrados, que falsean y tapan su verdadero rostro). Todos los movimientos antifeministas, encabezados por Agustín Laje y Nicolás Márquez, son instrumentos del imperialismo para continuar con sus maniobras y crímenes, y todos ellos trabajan al servicio del Poder Financiero Internacional e Imperialista. Por eso, ellos tampoco merecen ningún apoyo.
Amala y cuidala, loco. Y
si algún día se quiere ir, dejale que se vaya. No la faltes el respeto, no la
grites, no la golpees, no la mates. No mates ni golpees a tu mujer. No seas
machista ni violento.
